Cómo acabar con la competencia. 3 claves

Sugerente título, ¿verdad?

Sucede que cada vez me encuentro a más gente que en el contexto actual se comportan de una manera, diría más bien derrotista: es que “tal y como está el patio…”, “con la que está cayendo…”, “cada vez hay más gente que hace lo mismo que yo y por eso no puedo cobrar el precio que debería cobrar…”.

Lo que sucede realmente es que mientras estás ahí, en ese contexto de queja de lo que está pasando fuera, te estás olvidando de lo que realmente es importante: lo que está pasando dentro de ti.

Porque si te ocupas de cómo estás tú, de cómo estás afrontando la situación, es más probable que encuentres las soluciones que estás buscando y que no estás encontrando…

Mucha gente se sorprende cuando viene a mi oficina y ve tarjetas de otros colegas coaches en un espacio que tengo reservado para poner información de personas que hacen un trabajo que me parece interesante y me preguntan: pero, David ¿Cómo puede ser que tengas tarjetas aquí de tu competencia?

La razón es muy sencilla y día tras día lo corroboro, sobre todo, cuando vendes servicios, y ofreces algo que sale de ti mismo: la competencia no existe.

Recuerdo hace años en una clase del Master en Dirección Comercial, uno de los profesores comentó: “Si no existiera la competencia, habría que inventarla”.

La competencia existe, sobre todo, cuando actuamos desde el miedo, cuando nos centramos en nuestras debilidades, cuando no tenemos claro en qué somos realmente buenos; porque cuando lo tenemos muy claro y lo transmitimos, la competencia deja de existir.

El mercado es muy grande y hay para todos si partimos de este paradigma, desde el aportar lo mejor de ti a tus posibles clientes, desde la absoluta confianza en tus posibilidades, desde ahí eres inigualable porque sencillamente no hay nadie igual que tú. Igual que cada uno de nosotros somos únicos, único es lo que podemos aportar a nuestros posibles clientes desde la autenticidad individual.

Porque cuando no estás actuando desde la confianza en ti, es entonces cuando el único factor diferencial es el precio, y cuando eso es lo único que te diferencia, ¿qué crees que es lo que pasa? Exacto: que entonces hay que ser el más barato para que te compren.

Pero… Cuándo eres el más barato ¿qué pasa? Pues que evidentemente los márgenes son pequeños, cada vez más y más pequeños, porque siempre encontrarás a alguien dispuesto a vender más barato que tú. ¿Es eso sostenible en el tiempo? A mí particularmente no me lo parece.

Acabar con la competencia. 3  claves

3 claves imprescindibles para acabar con la competencia

1-Define claramente qué puedes aportar tú de valor para los demás,es decir cuál es tu factor diferencial, lo que en Marketing se denomina tu Propuesta Única de Ventas.

2-No te centres en las características de lo que ofreces, céntrate en los beneficios que tu producto o servicio aporta a tus posibles clientes: aún hay quien no entiende que la gente no compra lo que necesita, compra lo que quiere. Y eso pasa porque se sientan atraídos por lo que les puede aportar tu producto/servicio.

3-Atrévete a ser diferente, porque es desde la diferencia cuando puedes destacar. Nos acordamos de quien es diferente, de aquél que hace cosas que los demás no hacen y lo valoramos.

Me viene a la cabeza algo que escribió Walt Disney que algo sabía de esto de diferenciarse:

“Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades,
y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos,
Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar,
Descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui,
Me dejó de importar quién ganara o perdiera,
ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.”

Imagen 1 | wwarby

Imagen 2 | Keith Allison

About The Author

David Alonso

Mentor de Coaches, Master Trainer en Coaching por Valores y Experto en Coaching Personal. Mi misión es ayudar a otros Coaches proporcionándoles herramientas que les permitan tener mayor seguridad con sus clientes y poder vivir cómodamente como Coaches Personales.