Por qué tu cliente no cumple su parte y cómo solucionarlo

Cuando tu cliente no cumple su parte

Los clientes no siempre cumplen con su parte del trato. Tú estás ahí como coach dando el 100% para que la sesión salga redonda y salga con un plan de acción claro, incluso acabas pensando: “Qué bien, seguro que cuando ponga en práctica esto, nota un avance importante”.

Pero en realidad no siempre es así…

Recibía el otro día un correo de un coach que estaba haciendo el vídeocurso “Aprende a Hacer Coaching de Verdad” y me decía:

Hola David,
Tras ver el vídeo me gustaría saber qué tengo que hacer si el coachee no cumple las tareas asignadas en cada sesión y a las que se ha comprometido.
¿Si me tiene que enviar un whatsapp o correo para confirmarme que ha realizado una tarea y no lo hace me espero a la próxima sesión para decírselo o tomo la iniciativa antes?

Como te digo, no te extrañes si también te pasa con tus clientes, es algo que suele pasar, sobre todo cuando no se dejan muy claras las reglas del juego desde el inicio.

Si esto te ha pasado o te resulta familiar, la pregunta básica que yo te haría es: ¿qué estableciste con tu cliente en el acuerdo de coaching inicial? Eso es clave para saber por dónde tirar.

Me explico, hay clientes que requieren quizás que estés más encima en este proceso de acompañamiento y otros que piden ir más por libre. Analiza qué tipo de cliente es y, sobre todo, si lo hace habitualmente o puntualmente.

Qué hacer con tu cliente

Si es alguien que lo hace habitualmente (el no informar), pero luego al llegar a la sesión sí ha cumplido con el plan de acción, entonces es que quizás no está tan cómodo con el seguimiento entre sesiones y no lo necesita.

Sin embargo si no te informa y en 2-3 sesiones sigue sin cumplir con lo que se propone, yo soy partidario, y así lo he hecho alguna vez, en dar por finalizado el proceso. Ya que es una pérdida de tiempo para ti como coach y para el cliente que simplemente acude a la sesión, pero luego no actúa. Es más profesional por tu parte y te evitas alargar procesos que al final no tienen éxito y que quizás te acabe responsabilizando a ti de ello.

Por eso te recomiendo que todo esto quede bien atado en el Acuerdo de coaching que firméis inicialmente para poder recurrir a él siempre que lo necesites.

A veces es necesario ser estricto en esa sesión inicial para dejar claro que tú como Coach no estás dispuesto/a a trabajar con clientes que no tengan un grado de implicación elevado.

Eso hace que te perciban con más profesionalidad y espanta a aquellos clientes que vienen “a probar” y que a la larga nos perjudican más que nos benefician, ya que son los que suelen dejar procesos inacabados.

Te toca

¿Qué vas a hacer tú para evitar que te pase esto? Ve a los comentarios y cuéntame cuál es tu plan.

About The Author

David Alonso

Mentor de Coaches, Master Trainer en Coaching por Valores y Experto en Coaching Personal. Mi misión es ayudar a otros Coaches proporcionándoles herramientas que les permitan tener mayor seguridad con sus clientes y poder vivir cómodamente como Coaches Personales.